El single player como el multiplayer han estado en constante evolución, empezando por la manera en que anteriormente se elaboraban los mundos de cada juego, y que no te traían de la mano como actualmente en ocasiones lo hacen.

Antes, el poder jugar con más personas solo era cuando tus amigos o familiares iban a la casa, pero actualmente, ya hay comunidades dedicadas a ciertos títulos en la cuales en segundos te conectas y ya estás en una party con dos personas o más, y aún en estos días seguimos teniendo modificaciones las cuales para unos son negativas y para otros positivas.

 

Empecemos por el  multiplayer online que se está convirtiendo en algo muy común con cada videojuego que sale al mercado, ofreciendo experiencias en las que jugar con amigos es el principal atractivo. Algunas compañías lo han logrado de manera excelente como Rockstar Games con Grand Theft Auto, y a futuro seguramente lo hará igual de bien o hasta mejor con Read Dead Redemption 2. También esta Overwatch con su gran balance de personajes y su muy buena jugabilidad con cada uno de ellos.

Títulos como los antes mencionados hacen que el multiplayer sea ameno y, mejor aun cuando a cada cierto tiempo los actualizan con nuevos objetivos y experiencias dentro del juego que te hacen permanecer por horas. Aunque, algo negativo en ocasiones en el multiplayer son las micro transacciones, de las cuales hace poco hablamos aquí en Versus, las cuales para las compañías son la mayor atracción sacando ganancias enormes, pero, mientras no afecte en la experiencia y se tenga un balance en el juego, serán bienvenidas por algunos los consumidores.

Y por otro lado está el single player, que es el que nos hace sentarnos y poder disfrutar a solas cada aspecto del juego, experiencias como Uncharted, Bloodburne, The Witcher, Dark Souls y Zelda  que te hacen analizar y el poder descubrir por uno mismo, y pasar por distintos sentimientos ,esa es la magia de jugar en modo “alone”, uno se siente logrado al sobrepasar cada situación que se nos presenta en el juego y obviamente no es lo mismo haberlo logrado en compañía, que sólo.

A pesar de esa magia se le ve un aspecto negativo al single player, la corta cantidad de tiempo que duran sus campañas, pero, uno no puede juzgar la calidad de un juego por su tiempo de duración, esas 8 u 13 horas pueden ser más ricas que un mundo abierto con miles de kilos de paja, en donde si uno sigue solo la historia principal llega a durar hasta menos que una historia hecha en un mundo corto.

Vaya hacia donde vaya tanto el single player como el multiplayer, sé que seguiremos disfrutando de títulos que aprovechen cada aspecto que tenga, tanto online como offline e independientemente si alguno prefiere más un modo de juego que otro, los dos tipos de experiencia te hacen disfrutar, ya sea bromeando con los amigos, o estando callado pensando como pasar algún puzzle o jefe con el que nos atoramos ya por varias horas, esas y más razones son las que nos mantienen en este lindo mundo de los videojuegos, y tú, ¿eres un single player o un multiplayer?


Este escrito representa únicamente la opinión de su autor y no necesariamente la del equipo de Versus.

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